78% de ecuatorianos desechó aceite en la basura común | Vistazo

78% de ecuatorianos desechó aceite en la basura común

Vida moderna

78% de ecuatorianos desechó aceite en la basura común

Darwin Borja / [email protected] Miércoles, 05 de Abril de 2017 - 17:14
Como aderezo o para frituras, el aceite es uno de los elementos imprescindibles en la cocina. Detrás de sus atributos culinarios está su cartel de desecho peligroso, categoría que comparte con los residuos electrónicos y farmacéuticos. ¿La razón? Un litro de grasa, que se caracteriza por no ser biodegradable, contamina mil litros de agua. 
 
Veamos qué pasó con los 46 millones de kilos de ese producto luego de su uso en los hogares ecuatorianos en 2016. Cerca del 1% de hogares recolectó el aceite para entregarlo a un centro de acopio o colocarlo en un contenedor especial, (cifras similares se registraron en 2014 y 2015, de acuerdo a datos de la Información Ambiental en Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos INEC). El 54%  lo arrojó con el resto de la basura, mientras que el 24% lo quemó, enterró, botó a la quebrada o al desagüe. En tanto que el restante 21% lo guardó, vendió, regaló o lo utilizó como alimento para animales. 
 
“La falta de educación en el cuidado del medio ambiente hace que no logremos tener resultados óptimos en la recolección del aceite usado de cocina de uso doméstico”, afirma Bessel Pieper, CEO de ARC & Pieper Recolectora y Exportadora. 
 
 
Iniciativas
Pero no todo está perdido. ARC & Pieper impulsa una campaña de recolección con el Municipio de Quito. “La idea es que las personas no arrojen el aceite por la tubería o en la basura común, sino que lo recolecten en botellas plásticas una vez que el aceite esté frío. Cuando la botella esté llena deben llevarla a uno de los 330 puntos verdes”, señala Bessel Pieper.
 
Esto se complementa con la donación de libros y material didáctico al Patronato San José a cambio de la entrega de aceite usado de cocina y de un programa a desarrollarse en los mercados enfocados a ese residuo. Ambos proyectos se desarrollan en la capital. Además se realizó un convenio entre esa empresa y la Prefectura de Pichincha para impulsar la recolección en sus ocho cantones. 
 
De esta forma se trata también de contrarrestar los daños ambientales que produce no solo al agua, sino también la proliferación de plagas. “En un inicio puede ocasionar taponamientos o roturas en las tuberías de los hogares, si esto no pasa es porque las ratas y las cucarachas se comen este producto”, añade Pieper.
 
Renato Salguero, gestor ambiental de Recycle Ecuador, indica que la mala disposición de esos residuos también genera altos gastos para la limpieza del alcantarillado. “En el caso de las plantas de tratamiento de aguas residuales, el aceite resta oxígeno que se necesita para descomponer otros compuestos biológicos. Esto supone un encarecimiento del costo de operación”, añade. 
 
 
Paso adelante
Las principales cadenas de restaurantes utilizan los servicios de gestores ambientales para la recolección del aceite y grasas de cocina. La empresa Recycle Ecuador realiza su trabajo desde 2010 a través del sistema de trampas de grasa. Esto evita que el aceite usado para las frituras y el que se desprende al lavar los utensilios de cocina se vaya al desagüe. En promedio, esta empresa recolecta cuatro mil litros de cien locales. Estos desechos se utilizan como homogeneizador de la pasta del caucho, materia prima de pinturas. 
 
ARC & Pieper, que nació hace dos años, atiende a más de 1.200 clientes a nivel nacional, entre hoteles, restaurantes e industria alimenticia. Al mes reco- lecta entre 60 a 80 toneladas. El destino de los residuos que recoge es Holanda, en donde se emplea para la producción de biodiésel.
 
Al igual que el agua y el aceite no se juntan, nuestro aporte al ambiente debe enfocarse en separarlos y entregarlos a un gestor ambiental autorizado. Ese es uno de los pasos para evitar que se vierta por la alcantarilla o se mezcle con la basura, porque a la larga y en muchos aspectos, esta práctica tiene un alto costo.