Los empresarios le dan la espalda | Vistazo

Los empresarios le dan la espalda

Opinión, Gabriel Rovayo

Gabriel Rovayo

Los empresarios le dan la espalda

Jueves, 31 de Agosto de 2017 - 11:33
La posición tibia de Trump en Charlottesville le significó la renuncia de sus dos paneles empresariales de asesoría, integrados por los más altos ejecutivos de importantes empresas.
 
Líderes corporativos que inicialmente estuvieron dispuestos a trabajar con Donald Trump, como asesores en dos paneles sobre Manufactura y Políticas Empresariales, lo han abandonado. Tuvieron fricciones iniciales por diferencias culturales y sociales con el Mandatario, pero se desbandaron tras la respuesta de Donald Trump a la violencia de supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia.
 
Una respuesta considerada por ellos como tibia, cuando no de aprobación. Y es que ¿quién podría entender/ aprobar algo así de un Presidente de la nación de los derechos civiles? Y aunque en Estados Unidos business are business, lo acontecido es un reto a la civilización.
 
Los primeros directores generales en dejar el barco fueron los jefes de Merck, Under Armour e Intel. Después siguió el presidente de la Alliance for American Manufacturing, que congrega a las fábricas de Estados Unidos, Scott Paul, quien dijo a través de su cuenta de Twitter: “Estoy renunciando a la Iniciativa de Empleos en Fábricas porque creo que es lo correcto”.
 
Le siguió el director general de Wal-Mart, Doug McMillon, quien fue más expresivo. En un mensaje a sus empleados escribió: “Nosotros también sentimos que él perdió una oportunidad crítica para unir a nuestro país al rechazar inequívocamente las acciones espantosas de los supremacistas blancos”.
 
Se hizo una bola de nieve, el principal ejecutivo de The Blackstone Group y cercano a Trump, Stephen Schawrzman anunció que otros 12 ejecutivos renunciarían. La estocada final la dio el representante de la banca Morgan, Jamie Dimon, quien dijo: “Estoy totalmente en desacuerdo con la reacción del presidente Trump a los eventos que ocurrieron en Charlottesville”.
 
Lo increíble: Trump, fiel a su estilo que le hace parecer un caudillo de una banana republic, contratuiteó: “Por cada CEO que abandona el Consejo de Manufactura, tengo muchos con
los cuales ocupar su lugar”. Posteriormente, en conferencia de prensa dijo que los ejecutivos que renunciaron lo hacen “avergonzados” y que “no toman su trabajo con seriedad”.
 
El desbande de los Consejos, cuyos roles son simbólicos, constituye un duro golpe para los proyectos que auspiciados por Trump prepara el Congreso sobre reforma de impuestos y reforma de salud.