Agustín Molina: “Alemania para mí es mi casa” | Vistazo

Agustín Molina: “Alemania para mí es mi casa”

Entrevistas

Agustín Molina: “Alemania para mí es mi casa”

Melisa Castro Miranda Sábado, 18 de Octubre de 2014 - 18:21

No siempre tuvo tan clara su verdadera vocación, pero sentía la necesidad de conocer otras culturas. Cuando Agustín Molina terminó sus estudios secundarios en Guayaquil decidió que estudiaría periodismo en la ciudad, pero pronto quiso nuevos criterios para su formación. Entonces, se instaló en Bogotá, Colombia, donde terminó la carrera.

Pero su búsqueda no terminó ahí. “Después de estudiar periodismo me di cuenta de que me tenía que dedicar a lo que a mí más me gustaba, que era el arte, la pintura. Entonces me decidí por irme a Europa”, cuenta a Vistazo el diseñador de alta costura que se encuentra radicado en Alemania desde hace varios años. Le llevó dos años estudiar el idioma y luego consiguió trabajos relacionados con la cultura. Hasta que se fue a Italia a estudiar moda. Estuvo en Milán, pero siempre con la idea de regresar a Alemania. Ahí trabajó para Roberto Cavalli, Dolce & Gabana y Moschino. “Me fui como estudiante a Italia pero Alemania para mí es mi casa. Me gusta la cultura alemana, son más serios, más exigentes”, detalla y reconoce que él también es muy perfeccionista. “Cuando hago un diseño, si me salió algo que a mi parecer no está bien, yo lo vuelvo a hacer. Se requiere de diferentes prototipos para llegar al resultado final. Esa es mi forma de pensar y los alemanes también piensan así”, asegura.

Su profesión implica mucha paciencia y trabajo. Realizar un vestido de alta moda requiere entre 100 y 400 horas de trabajo. “Mi última colección eran vestidos pintados a mano y lo hice prácticamente solo y cada vestido llevó más de 100 horas”, cuenta Molina desde la ciudad de Leipzig. “Mucha gente dice que hace alta moda, también muchos diseñadores de Guayaquil. No critico para nada, pero a veces se desinforma a las personas y se dice que es alta moda, cuando la ley de la sociedad de la alta moda en París prácticamente exige que tenga mínimo 100 horas de trabajo”, dispara el diseñador.

¿Cómo define su estilo?
Mi estilo es para una mujer que le gusta ser femenina, que muestre sus curvas. Mi estilo es para una mujer elegante, que tiene clase y mundo. Mis clientas son esposas de políticos, abogados, doctores o cosas por el estilo. Son señoras que tienen que presentarse en la sociedad.

¿A quién le gustaría vestir?
A Nicole Kidman. Es muy femenina, muy elegante por naturaleza.

¿Tiene pensado abrir un local en Ecuador?
No estoy interesado porque creo que el mercado está saturado con muchísimos diseñadores, que se sientan y no cosen, que dan las ideas. Es un mercado donde no se valora la calidad y la mano de obra. No está preparado Ecuador para un mercado europeo de esta magnitud o esta clase de vestidos extravagantes. Un sueño que tengo es en el futuro abrir una escuela de moda en Ecuador con estilo italiano.

¿Le gusta cómo viste la mujer ecuatoriana?
A mí me encanta la mujer guayaquileña, su forma de vestir, pero cuando no exageran. Una mujer es bella, pero cuando se pone un vestido sencillo y se pone un labial y unos aretes sencillos es bellísima. Pienso que la mujer guayaquileña tiene actitud y porte.

¿Y el hombre ecuatoriano?
El hombre ecuatoriano es muy deportista, entonces, es muy cómodo. Le gusta ir con los panas a tomarse su cerveza y la mujer le plancha la camisa, lo pone guapo, pero igual llega ya desbaratado. Aún no se prepara para llegar a un nivel como el colombiano, que es muy elegante y tiene estilo. El hombre ecuatoriano es muy cómodo, muy arraigado a la cultura machista. También es muy trabajador y responsable, pero le incomoda la corbata, un lazo, las uñas limadas, un cabello limpio, le incomoda pintarse las canas. Algo completamente normal.

¿Qué opina del look del presidente Rafael Correa?
Él ha impuesto un estilo en su moda. Usa esas camisas blancas que representan la pureza. Se pone los colores del arcoíris y muchos colores que son parte del símbolo ecuatoriano, que representan lo positivo. Es una idea muy interesante de marketing: él da la mano y la amistad al ser humano. Es lo contrario de Chávez, que usaba el rojo que significa peligro, por eso Chávez tenía muchos enemigos.

¿Y el estilo de la primera dama?
Él dice que la primera dama no tiene que estar vestida como la representante de todos los otros países. Y a mí me gusta su forma de pensar y es verdad lo que él dice, la sociedad tiene muchos complejos. En otras como en Estados Unidos estoy de acuerdo que la primera dama salga elegante con su chaqueta de Chanel, pero Ecuador no está preparado porque todavía le falta mucho valorarse a sí mismo.