Pronunciamiento | Vistazo

Pronunciamiento

Opinión, Alfredo Pinoargote

Alfredo Pinoargote

Pronunciamiento

Viernes, 09 de Febrero de 2018 - 15:48
La consulta contiene un claro mandato de tercera vuelta presidencial que está por encima de las interpretaciones de las dos canteras de oposición, la propia y la ajena. El sistema democrático ordenado en la constitución es muy claro, el pueblo es el mandante constituyente soberano y son sus servidores todos los integrantes de los poderes constituidos. En consecuencia, no existen soberanías partidistas ni parlamentarias peor aún soberbios líderes supremos que se creen la encarnación vitalicia del Estado.
 
Justamente el mandato principal es negar reelecciones presidenciales vitalicias y consecutivas con el soporte generoso y despilfarrador del estado candidato. Esto ha quedado muy claro, otra cosa es que sea la pregunta en que más votos sacó el No por varias razones.
 
La principal el arrastre que conserva quien ejerció el poder presidencial. Es tan fuerte este impulso que Abdalá Bucaram habiendo ocupado solamente seis meses la presidencia se mantuvo políticamente vigente exiliado durante 20 años, y al año de haber sido expulsado del poder sus votos llevaron a la presidencia a Alvarito aunque la partidocracia le escamoteó ese triunfo.
 
Algo parecido ocurrió con Lucio, despreciado por los dueños del paisito en 2007 con Gilmar de candidato estuvo a punto de llegar a la segunda vuelta. De manera que ese tercio de electores que le dijo No a suprimir la reelección de por vida no es una sorpresa aunque sí una alarma.
 
Además, parte importante del No fue el voto de Manabí, tercer distrito electoral de la república con un mapa político atípico en la geopolítica ecuatoriana. Los cantones manabitas son una versión criolla de los cantones suizos, donde a diferencia de las demás provincias no existe un solo cacique provincial sino una confederación de caciques cantonales que al eliminarse la reelección de por vida se quedan en media calle con menos opciones que un líder nacional que si no puede ser candidato a presidente puede ser para vicepresidente, asambleísta o alcalde de una gran ciudad.
 
Es evidente entonces que el pueblo manabita votó por sus caciques cantonales… Además hay un electorado importante que no está por apoyar a los líderes de oposición que pedían votar siete veces Sí.
 
En conclusión, el pueblo se pronunció por descorreizar al país y eso no solo depende del mandato de la consulta popular con sus siete veces Sí. Sobre todo depende de que ese mandato se cumpla y no quede burlado una vez más. Los brujos retornan cuando la mediocridad de sus adversarios se imagina que ya todo se cumplió con el pronunciamiento del pueblo. Lamentablemente la experiencia indica que esa mentalidad orgásmica de creer que todo está hecho con un resultado electoral, un golpe de Estado o una gran manifestación en las calles es una constante histórica que marca el paso a la república de papel donde los cadáveres políticos resucitan, aunque solo sea para deambular como zombies. Eso sí, el exorcismo total únicamente puede provenir de la bella durmiente… la justicia.