Contew Expreso
“Me gusta ser editor y mi trabajo es hacer una revista”, decía Roberto Civita. Incluso después de 1990, cuando la muerte de Víctor Civita lo llevó a asumir la dirección de Abril y liderar un proceso de diversificación del grupo editorial fundado por su padre. El joven Civita nunca se alejó de la actividad que lo sedujo definitivamente en la década del 60. Nacido en Milán, Roberto Civita vivió en Nueva York entre 1939 hasta 1949, cuando regresó a Sao Paulo. Su buen desempeñó en el colegio le garantizó una beca en Estados Unidos, donde recorrió caminos que lo llevarían a descubrir su vocación profesional.
Después de diplomarse en periodismo y economía en la Universidad de Pensilvania, Roberto Civita consiguió una pasantía en la editora Time Inc que controlaba las revistas Time, Life y Sports Illustrated. Durante un año y medio se familiarizó con todos los sectores de la empresa, desde la redacción hasta contabilidad. En 1958, cuando Víctor Civita le preguntó a su hijo sobre sus planes a futuro, la respuesta fue: “Quiero hacer una revista de información semanal, como Time”, respondió.
Pionero
El padre de Roberto se comprometió a preparar la empresa para dar este paso, consumado el 11 de septiembre de 1968, cuando llegó a los estantes la primera edición de Veja, la revista semanal de información más importante de Brasil.
“Nadie es más importante que el lector, él merece saber qué está pasando”, recordaba a los allegados a la redacción. “Veja existe para contar la verdad. Una fórmula que es muy simple. Lo difícil es aplicarla todo el tiempo”. Sobre todo en ambientes hostiles a la libertad de expresión. Así lo entendió Roberto Civita cuando la portada, que mostraba al General Artur da Costa y Silva sentado en el piso del Congreso, incomodó al gobierno. La edición de Veja informaba sobre el endurecimiento del régimen, que ordenó la incautación de los ejemplares. Risueño y optimista, Roberto Civita creía que ninguna actividad valía la pena sino era practicada con pasión. Para él, Brasil conseguiría atacar sus problemas si perfeccionaba el sistema de educación, modernizaba el capitalismo nativo, eliminaba los obstáculos a la libre empresa y consolidaba un estado democrático.