Por Sébastien Mélières
Fotos Joshua Degel
La “Mofle” es Flor María Palomeque y viceversa. Los excesos de peso y de lenguaje de su personaje son el reflejo de lo que la actriz guayaquileña ha vivido durante 23 años en Sauces II; en el colegio Veintiocho de Mayo, donde se graduó, o en las reuniones sociales donde siempre observa la actitud de los demás. La compañera televisiva de David Reinoso ya tiene vida propia. Después de “La pareja feliz” y “El moflólogo”, “No culpes a la Mofle” es un éxito de audiencia únicamente debido al performance de Flor María Palomeque. A sus 33 años, la esposa del también actor Roberto Chávez, con quien se casó en2006 y tiene dos hijos, es un peso pesado de nuestra televisión nacional.
¿Cómo nació el programa “No culpes a la Mofle”?
Con mi esposo Roberto Chávez estuvimos al frente de este proyecto. Mi idea original era producir cuatro especiales de “Mofle Presidenta” antes de las elecciones pero el canal prefirió hacer un programa tipo “talk-show”. Fueron tres meses de grabación y 17 programas. Pocas veces me sentí tan agotada. El programa puede parecer improvisado pero en realidad está muy escrito.
¿Cuál fue el invitado que más le impactó?
Cuando Jaime Nebot llegó al set me dijo que no tenía mucho tiempo y para rematar le tuve que decir que él era el ex de la Mofle como también lo era Rafael Correa y Abdalá Bucaram. Yo había conseguido información de la hija que me había dicho que todas las mañanas Nebot se paraba de cabeza, que de niño tenía un amigo invisible al que llamaba “Fufrucho”. Lo sorprendí con esos detalles y me siguió el juego. Finalmente se quedó media hora después del programa tomándose fotos con todos.
¿Por qué cree que el programa tiene tanto éxito?
El rating no fue tan alto pero lo que me encanta es que las clases media y alta son las que ven “La Mofle”. Somos líderes en estos dos segmentos. Algunas veces me pidieron que me tome fotos en Plaza Lagos.
¿Cómo fue el encuentro con Rafael Correa?
Cuando me enteré que estaba visitando el Parque Histórico, lo fui a esperar a la salida disfrazada de la “Mofle”. Esperé tres horas en pleno sol. Finalmente llegó, me abrazó, me llevó a la capilla y aceptó casarse conmigo frente a las cámaras. Se portó muy bien.
¿Recibe críticas a la Mofle?
Sí y bastante, por Twitter. Acepto la crítica pero hay que ser claro, la “Mofle” no denigra a la mujer. Es un personaje feminista con maltrato físico pero ella es exactamente lo que no debe ser una mujer, es la exageración delo que vivimos. Es comedia, yo no educo, para eso está el colegio y la casa. Mis hijos no ven a “La Mofle” porque no es para ellos.
Cuando empezó a actuar, tenía pánico escénico, ¿cómo lo superó?
Sigo teniendo miedo pero la Mofle me ayudó mucho. El personaje nació hace 12 años y desde hace cuatro la caracterizo todos los días. Ella me ayudó a superar mis miedos. Cuando me contratan prefiero que sea como la “Mofle” y no como Flor María.
Empezó la televisión hace 16 años, ¿cómo una adolescente sexy de 17 años pudo sobrevivir a los chismes y las malas compañías?
La formación de tu hogar te ayuda mucho. Cuando yo entré a la televisión era muy ingenua pero no dispuesta a todo. Yo quería salir en televisión, no farandulear. Tanto en TC como en Ecuavisa trabajábamos de lunes a domingo entre grabaciones y shows el fin de semana. A los 17 años no iba a discotecas, tampoco ahora. Me gusta bailar pero en mi casa o en reuniones entre amigos. Además conocí a Roberto hace 12 años y lo bueno de él es que tiene la malicia que yo no tengo y me sabe guiar. Yo no manejo contratos, ni tengo contactos con personas que no conozco.
¿Cómo una adolescente de Sauces II se enamora de un gerente de empresas de clase alta?
Nacimos en cunas diferentes pero tenemos las bases parecidas. Nuestros padres son hogareños, tienen los mismos valores. No hay sábado que no vayamos a visitar a mis suegros, ni domingo que no vayamos a casa de mis papás. Eso es así todos los fines de semana desde que nos casamos. Además a Roberto le encanta la actuación. Él dejó un puesto de gerente por ganar 15 dólares por sketch. Gracias a él, David y yo nos hicimos muy comerciales. Él creó la marca y nos catapultó al éxito.
Ahora que vive en Samborondón, ¿cómo la mira la gente?
Ignoro a la gente clasista y nunca he sentido que me haya mirado mal. Pretendo que la gente me aprecie porque trabajo bien no porque salgo en televisión. Como dijo Julia Roberts: “Soy una persona ordinaria que hace un trabajo extraordinario”.
¿Flor María es una marca?
No, soy una actriz que trabaja y que tiene una trayectoria limpia, por eso algunas empresas confían en mí.
¿Cuál es el piropo que más le ha llegado?
Cuando la gente reconoce que mi personaje de la Mofle tiene vida propia. En el pasado lo mío era apoyar a David con personajes secundarios, entonces que la “Mofle” haya llegado a tener un programa propio es un logro para mí.
¿Por qué cambió tanto de televisoras?
Siempre fue decisión de nuestro grupo de actores. TC fue mi primer canal, pasé los mejores años de mi vida en Ecuavisa pero en un momento no aceptaron nuestras propuestas así que nos fuimos a Teleamazonas.
¿Cómo va su relación con David Reinoso?
Somos una roca. Hace 15 años que lo veo a diario. A veces lo quiero estrellar contra la pared y él también pero nos llevamos muy bien.
¿Cómo recuerda “A todo dar” y su baile de la mosca?
Fue mi primer trabajo. Hice un casting y me pidieron que vaya al canal. Entonces, mi mamá me buscó la ropa y nos fuimos escondidas de mi papi. Me pagaban para bailar, fue mi primer escalón y lo recuerdo con cariño. El baile es una de mis pasiones, pero lo que quería antes de todo era estar en la televisión. Gracias a mi trabajo empecé a comprar la comida desde los 18 años.
¿Cómo cuida su cuerpo?
Vivo a dieta desde los 15 años. No como carne. Mi mamá siempre me alimentó con cero grasas y cero sal. Hasta el día de hoy como el huevo sin sal porque desde que recuerdo mi mamá me dice que “el huevo tiene su propia sal”. Soy el lado opuesto a la “Mofle” para comer.
¿Tuvo que recurrir a la cirugía estética?
Sí, me hice aumento de las “chichis” pero es una historia triste. Durante siete años dudé en hacerlo y cuando me decidí me lo hicieron mal. A los tres meses lo volví a hacer y de nuevo salió mal. El diámetro de las prótesis era demasiado grande. Las “chichis” me salían del torso. Era algo feo y grotesco. Finalmente cambié de cirujano y con prótesis más pequeñas salió bien.
¿Y está feliz así?
Sí, pero no lo volvería a hacer porque es solamente vanidad y con el tiempo se convierte en una molestia.
En el campo profesional ¿no se arrepiente de nada?
Soy muy intuitiva y disfruto del momento. Algunas veces me propusieron viajar a Perú y Argentina para grabar una telenovela pero sé que acá puedo hacer cosas grandes. En Panamá y Venezuela están viendo “El Cholito”. Ecuador recién empieza su conquista…
¿Existirá una vida después de la actuación?
Ahora que trabajé en la preproducción de la “Mofle”, me gustó. Creo que el día que me retire de la actuación, la producción sería un buen camino...
Flor XDentro
» Tenía 17 años, estaba en quinto curso del colegio fiscal 28 de Mayo y tenía un sueño: salir en televisión.
» Es la menor de cuatro hermanos. La mayor se llama Paola (37), Jaime (36) y Pamela (34).
» Flor María Palomeque y Roberto Chávez se casaron en una ceremonia de carácter privado el 20 de enero del 2006.
» Su primer hijo nació el 24 de diciembre del 2008 e Isabella el 28 de noviembre del 2010, el día del censo nacional.
» Ambos tienen ahora su propia compañía, Roflo Producciones (producto de la unión de sus dos nombres: Roberto y Flor), fundada en mayo del 2009.
Flor María Palomeque empezó a trabajar a los 18 años para ayudar a su padre, azogueño, y a su madre, nacida en Balzar. Muchos rasgos del carácter de la “Mofle” nacieron de lo que Flor María observó durante unas vacaciones en Balzar, un pueblo de la provincia del Guayas donde nacieron su madre y abuela.
Producción: Mireille Degel
Maquillaje: Titi de Oliveira para estudio de maquillaje de Andrea Navarrete
Peinado: Giovanny Villón
Vestuario: Canadian’s Boutique.