El año de la gente
Nunca como en 2011 el poder de la gente común se había hecho notar con tanta sincronicidad alrededor del mundo.
|
La voz del “99 por ciento” que rechaza que el 1 por ciento de la población acapare la riqueza, los autodenominados indignados, los ocupadores de Wall Street, los rebeldes de Egipto, Túnez, Yemen, Libia, los jóvenes de Madrid, Londres y otras mil ciudades salieron a exigir que se cierre la brecha entre los que tienen (poder, dinero, información) y los que no. Interconectados por la inmediatez de las nuevas tecnologías, empoderados por la resonancia de su demanda en todo el planeta, los ciudadanos probaron que unidos pueden ejercer la presión necesaria para lograr cambios y desplomar a poderosos que parecían invencibles.
Es una era de reajustes que remecen los cimientos de sistemas sociales que ya no encajan con las expectativas de mayor justicia, respeto, libertad y oportunidades, son demandas con repercusión global y local, que los líderes deben tener en cuenta si no quieren enardecer a las masas.