Publicidad
Ecuador, 15 - 05 - 2013
Online
Revista
Pais Reportaje______________________________________________________________________

El corazón redondo de Reinaldo Rueda
Ana Karina López

El técnico de la Selección es un alquimista que encontró la fórmula para sacar el oro de su equipo. Mezcla el respeto al ser humano con la táctica, la estrategia y la disciplina.

El corazón redondo de Reinaldo Rueda
En este artículo
Galería
GALERIA
Al día siguiente del estrepitoso fracaso del Ecuador en la Copa América, eliminado en la primera ronda, Reinaldo Rueda vio las casas vecinas de la sede de la Federación de Fútbol en Guayaquil embanderadas con mensajes en su contra. Ese mes procuró salir poco de su casa, cuando lo hacía caminaba solo para que nadie más tuviera que sufrir las afrentas. En ese entonces, el que menos le hacía un gesto con la mano o le insultaba. “Fuera Reinaldo Rueda de la selección ecuatoriana” es el nombre de una página de Facebook abierta en el momento del fracaso, en 2011.

Dos años después, aunque el Ecuador no clasifica aún, su seleccionado ha tenido una exitosa campaña. Ahora la gente le para en la calle para saludarlo, felicitarlo y de paso tomarse una foto con él, le demuestran su cariño con palmadas. ¡Todos quieren estar con Reinaldo Rueda! La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) lo nombró entre los 10 mejores técnicos de selección del mundo en el año 2012.

¿Qué se siente en el tránsito de villano a héroe? ¿Cómo vive su autoestima en esa montaña rusa emocional? “Cosas del fútbol, el fútbol es redondo… y me ha enseñado que son momentos pasajeros, uno va para abajo y vuelve arriba. Todo eso es momentáneo y uno no puede dejarse llevar por eso. Hay que saber que en este momento mucha gente me quiere por ser técnico de Ecuador, no porque me conozcan, no valoran a Reinaldo Rueda el profesional o el ser humano, sino a su momento de técnico de Ecuador y eso es pasajero”. Contesta con su imborrable acento caleño, como si fuera evidente para todos los seres humanos equilibrar esas pasiones.

Parecería que su ego no estuviera pegado al alma. De hecho, traslada enseguida ese reconocimiento al trabajo de sus seleccionados y del equipo técnico. Al hacerlo no hay trazos de falsa modestia.

Entonces, ¿quién es el ser humano Reinaldo Rueda? Llegar a él es más difícil que masticar una nuez con cáscara. Sus respuestas son lacónicas cuando se refieren a su infancia o a su juventud, a la política o a las personas. Es siempre gentil, pero no se le escapa una palabra o un gesto. Solo cuando habla de fútbol ese mundo interior se transparenta, ahí combina un pensamiento que junta la ética, con la técnica, la filosofía y el oficio.

¿Su corazón es redondo?
Aunque nunca llegó a jugar en primera división, desde pequeño supo que su destino estaba ligado a las canchas. Su barrio, el barrio Obrero de Cali, en cuya plaza hay un busto de Eloy Alfaro, era muy “futbolero” y muy niño ya iba con su primo a los partidos. Siempre fue parte de los equipos estudiantiles, y cuando llegó la hora de escoger una carrera no dudó: Educación Física para ser entrenador de fútbol.

En el examen de ingreso a la universidad obtuvo un brillante 87,23 sobre cien, lo que le permitía escoger cualquier carrera, pero su decisión estaba tomada. Esa vocación para la enseñanza, asegura, le viene de su madre que fue profesora. Al principio quería ir al Brasil, pero el destino lo llevó a Alemania.

No fue fácil, para concretar su beca tuvo que pasar un examen que certificara 600 horas de alemán, fue un año dedicado a aprender el idioma. Lo hizo y pudo quedarse para hacer su licencia de preparador. El país, la cultura, la idiosincrasia calzaron con su personalidad. Él navegó muy bien por los caminos de la disciplina, la preparación, la austeridad. Por eso regresa a Alemania cada año.

Esa “mixtura”, como él la llama, de caleño atípico ‒que prefiere el vallenato a la salsa y que es más bien callado‒, con los métodos teutónicos marcó la clave de su éxito. Él hace interesantes mezclas de conciencia, humanidad, respeto por el otro, con mucho trabajo.

Después de su posgrado, transitó por varios equipos de su país y por todas las selecciones de Colombia (sub 17, 20, 21, 23 y la absoluta). Entonces el viento no sopló a su favor y salió cuando el equipo no pudo clasificar al Mundial de Alemania 2006.

Cuando llegó a Honduras, le envolvió el mismo escepticismo que en un principio lo acosó en el Ecuador. Pero su trabajo de cuatro años, la clasificación de esa selección al Mundial de Sudáfrica 2010, le valieron el reconocimiento del país entero. Sus recuerdos son tan satisfactorios que sonríe cuando los desgrana: un país polarizado por la destitución del presidente Zelaya, se unió por este triunfo. El Congreso le dio entonces la nacionalidad hondureña.

El pequeño país centroamericano le dejó una huella profunda tan evidente que al final de la rueda de prensa en la que anunció su despedida no pudo contener las lágrimas…

Cosas de la vida, es muy difícil encontrar una foto del técnico Reinaldo Rueda con una sonrisa, pero entonces no pudo contener esa otra emoción.

Él asegura que fue porque le hablaron de sus hijos, que estaban muy cómodos en ese país. Sí, porque además de buen técnico es un buen papá. Los tres, dos mujeres y un varón, son recurrentes en sus anécdotas. Al igual que su esposa, Gineth, con quien se casó a los 33 años.

Más allá del fútbol
Sus días comienzan a las 5h30. Después de un escaneo de los noticieros, el seleccionador pasa largas horas estudiando los videos de sus convocados, asiste a casi todos los partidos de fútbol del campeonato nacional, a veces llama (una vez por mes) a los que están en el extranjero, y trata de conversar con los que están aquí. Así canaliza toda la energía reprimida porque “uno como seleccionador nacional tiene mucha fantasía que no puede realizar porque los jugadores están en sus equipos”.

Su desafío: armonizar la cultura de los jugadores que son de distintos equipos, juegan en otros continentes, con los husos horarios, las comidas y los tratamientos más diversos. El trabajo en la Selección es hacer un método que vaya directo a la competencia. “Yo les digo que tienen que sacarse la “SIM card” de cada equipo y ponerse la de la Selección, ahí es donde yo más insisto, en la colectividad. Ellos son muy buenos individualmente, pero hay que hacer ese colectivo fuerte, no solo en lo deportivo, sino en lo espiritual, en la sinergia. Hay que llevarlos a respetarse, quererse, saber que en la cancha necesitan complementarse”.

Y para hacerlo, en los pocos días que tiene con sus jugadores, dedica las mañanas a ver videos y películas con ellos, a charlas de temas sociales como inseguridad y pobreza. A hablar del país, a tratar de que ellos lo valoren y prefieran ir a las Islas Galápagos antes que a Miami. “Ellos vienen, como uno, del barro, pero cuando tienen un nivel de vida muy alto y son famosos lo olvidan. Yo les recuerdo que uno tiene que reinvertir en la gente que necesita”. Y por eso apela a la parte espiritual. Rueda apunta en ese momento al corazón de los jugadores más que a sus piernas. Asegura que espera que sean mejores como seres humanos, como padres de familia, como hijos, porque “el futbol te hace vivir en una burbuja y cuando terminas la carrera te estrellas sino has hecho una buena inversión, si no has preparado el retiro”.

Lo físico y lo táctico son tan fundamentales como lo espiritual. Por eso valora el profesionalismo de su equipo, con el que trabaja desde hace más de 10 años: Alexis Mendoza (asistente), Carlos Velasco (preparador físico) y Pedro Zape (preparador de arqueros). Con ellos llevan estrictos métodos de preparación y estrategia. Su recompensa: el respeto y cariño de sus convocados, luego de pasar duros cuestionamientos al principio por los cambios que realizó. Ellos fueron los primeros que le pidieron que no se fuera, al final de la Copa América, cuando ya tenía un pie afuera. Ahora rinden como jugadores y le retribuyen.

Técnica, estudio, trabajo… y encomendarse a María Auxiliadora, de la cual es un gran devoto, son los ingredientes de la receta exitosa de Reinaldo Rueda.



Compartir

Imprimir
Imprimir
Recomendar
Enviar a un Amigo
Corregir
Corregir noticia
Comentarios COMENTARIOS

Nombre:
Email:
Comentario:

Máximo de caracteres
500
     
Código:
Nota: No publicaremos comentarios ofensivos e insultantes.
Los comentarios emitidos reflejan el criterio de nuestros lectores, de ninguna manera pueden ser considerados como la opinión de Revista Vistazo.
row INGRESAR
E-mail:
Clave:

¿Olvidó su clave?

- Regístrese

Para reestablecer su clave ingrese su e-mail y haga clic aquí

Publicidad
row COLUMNAS

Patricia Estupiñán El machismo es violencia
El Gobierno está empeñado en una campaña para cambiar la cultura política del machismo, pero envía mensajes cruzados.

Alfredo Pinoargote Libertades
Lo cierto es que en las categorías de prensa libre, prensa parcialmente libre y prensa sin libertad el Ecuador hoy se encuentra en esta última.

Santiago Roldós Bonsái Brasil
Es increíble la cantidad de dinero que hay en Brasil para la cultura, casi un sueño a punto de convertirse a pesadilla, por lo sinuoso que se vuelve un teatro independiente dependiente de tantas marcas.

Hernando Alzate La censura inútil
Hace unos días se estrenaba en China Django Desencadenado, la exitosa cinta de Tarantino, cuando de repente la proyección se detuvo y unos funcionarios anunciaron al público que había sido censurada.

Encuesta

¿Cuál debe ser la edad mínima para el matrimonio civil?

12 años para mujeres y 14 años para hombres (en vigencia)
16 años
18 años

Esta no es una encuesta científica.
Publicidad
Publicidad
Especiales ESPECIALES

Meditación: caminos para sanarMeditación: caminos para sanar

Más allá de ser una técnica de relajación y mejoramiento personal, ayuda al ser humano a prevenir y curarse de graves enfermedades.

Yoga como herramienta terapéuticaYoga como herramienta terapéutica

Estudios científicos han demostrado que practicar yoga controla enfermedades crónicas como el asma o la hipertensión, disminuye el estrés y mejora la flexibilidad y tonicidad muscular.

Editorial Vistazo
VistazoQuiénes somos | Suscripciones | Publicidad
Todos los derechos reservados © 2009 Vistazo.com
Otras publicaciones