De juicios, pasiones y política
|
En 28 días los 16 años de autoexilio de Alberto Dahik se dieron la vuelta. La Segunda Sala de lo Penal de la saliente Corte Nacional de Justicia declaró, el 20 de enero, la nulidad del juicio por peculado contra el exvicepresidente, lo hizo Hernán Ulloa, el mismo juez que cambió la prisión preventiva por medidas cautelares en diciembre. Sus argumentos: antes de entablar la demanda por peculado, en 1995, no se pidió autorización previa al Congreso Nacional. Por ello todo lo actuado fue nulo. Una coincidencia con las palabras del presidente Correa, quien aseguró que Dahik era un hombre inocente.
Este no es un juicio más, aquí se fusiona la vida política del país de los últimos 20 años. Ulloa era asesor de León Febres-Cordero, quien lideró el juicio contra Dahik. Para muchos, una retaliación política por los cuestionamientos del exvicepresidente a su antiguo jefe. También surgen los nombres de Carlos Solórzano Constantine y Jaime Velasco, expresidentes de la Corte Suprema de Justicia, y del exfiscal general de la Nación, Fernando Casares, que según Ulloa “tramitaron la causa y que no remediaron la ilegalidad cometida”. Todos protagonistas de la denostada “partidocracia”. Dahik analiza la posibilidad de encausarlos.
| EN ESTA SECCION |
¿Cree que la intervención de grupos de élite de la Policía frenará a la delincuencia?